
El camino hacia la tribu ya nos fue preparando para otra realidad: gente desnuda bañandose en agua contaminada, vendedores ambulantes de mango y banana, los que saludan amorosamente y los que miran desafiantes, mujeres levantando kg en sus cabezas, los nenes que se acercaban y saludaban sacándote lágrimas. Gradualmente nos alejábamos de lo urbano (que de urbano tenía poco) y nos adentrábamos en NUESTRO ámbito, la tribu estaba próxima...
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